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Cómo mejorar la comunicación en pareja

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Cómo mejorar la comunicación en parejaLa comunicación es la base de cualquier relación de pareja. Sin una buena comunicación, los problemas tienden a acumularse y las relaciones se ven afectadas por malentendidos, resentimientos y frustraciones. La buena noticia es que mejorar la comunicación en pareja es posible con práctica, compromiso y las herramientas adecuadas.

Aquí te dejamos algunas estrategias eficaces para mejorar la comunicación con tu pareja y fortalecer tu relación:

1. Escucha activa

La escucha activa es clave para una comunicación efectiva. En lugar de esperar tu turno para hablar, concédele a tu pareja toda tu atención. Escuchar de manera activa significa escuchar con el corazón, no solo con los oídos. Haz preguntas, muestra empatía y, lo más importante, no interrumpas.

2. Hablar sin culpa

Muchas veces, las conversaciones se convierten en enfrentamientos debido a las palabras hirientes o acusatorias. En lugar de culpar a tu pareja, exprésales cómo te sientes utilizando frases como “Yo me siento…” o “Yo percibo…”. Esto evita que la otra persona se ponga a la defensiva y permite una comunicación más abierta.

3. Expresar necesidades y deseos claramente

No puedes esperar que tu pareja adivine lo que necesitas o deseas. La clave es ser directo y claro. Si te sientes molesto por algo o si tienes una necesidad que no ha sido cubierta, es importante comunicarlo con respeto y sin rodeos.

4. Evitar el sarcasmo y los insultos

El sarcasmo y los insultos solo crean más distancia entre las parejas. Si te sientes molesto o frustrado, es importante evitar el sarcasmo, ya que este tipo de comunicación solo genera resentimiento y desconfianza.

5. Tomarse un tiempo para calmarse

Si la conversación comienza a volverse tensa, es recomendable tomar un tiempo para calmarse. Las emociones pueden nublar el juicio y hacer que se digan cosas de las que después se arrepientan. Es mejor hacer una pausa y continuar cuando ambos estén más calmados.

6. Fomentar la empatía y la comprensión

Ponerse en el lugar de tu pareja es una excelente manera de mejorar la comunicación. Tratar de comprender por qué se sienten de la manera en que lo hacen puede ayudar a aliviar tensiones y evitar malentendidos.

7. Establecer momentos para hablar

La vida diaria puede ser muy ajetreada, pero es importante reservar tiempo para hablar con tu pareja. Establecer momentos específicos para hablar, sin distracciones (como los teléfonos o la televisión), puede ayudar a mantener la conexión emocional y mejorar la comunicación.

8. Aprender a manejar los desacuerdos

No todas las conversaciones serán fáciles, y eso está bien. La clave es aprender a manejar los desacuerdos de manera respetuosa. Los desacuerdos son una oportunidad para crecer juntos, no para separarse. Asegúrate de que cada conversación termine con una solución que ambos puedan aceptar.

Si encuentras que las conversaciones son constantemente difíciles o que los desacuerdos se vuelven irresolubles, puede ser útil buscar Terapia de Pareja para aprender nuevas herramientas de comunicación.

Mejorar la comunicación en pareja no sucede de la noche a la mañana, pero con esfuerzo y compromiso, es completamente posible. Es importante recordar que cada pareja es única, y lo que funciona para una puede no ser la solución para otra. Sin embargo, los principios fundamentales de la comunicación respetuosa, empática y abierta son universales.

Si alguna de las estrategias mencionadas resuena contigo, no dudes en implementarlas en tu relación. La terapia de pareja también puede ser un excelente recurso para aprender a comunicarse de manera más efectiva y resolver los conflictos de forma constructiva.

Recuerda, las relaciones requieren trabajo y dedicación, pero con las herramientas adecuadas, puedes lograr una conexión más profunda y significativa con tu pareja.

Si estás listo para dar el siguiente paso hacia una mejor comunicación en tu relación, te invitamos a consultar todos nuestros servicios de terapia y asesoramiento aquí

Cómo superar una infidelidad en pareja

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Cómo superar una infidelidad en parejaLa infidelidad es una de las experiencias más dolorosas que una pareja puede atravesar. Rompe la confianza y puede crear una distancia emocional difícil de superar. Sin embargo, aunque puede parecer que la relación está irremediablemente dañada, muchas parejas logran superar esta crisis con el enfoque adecuado.

Si te encuentras enfrentando una infidelidad, es importante saber que no estás solo y que hay formas de superar este desafío. Aquí te dejamos algunos pasos clave para sanar y reconstruir la relación:

1. Aceptar el dolor y el enojo

La infidelidad provoca dolor, enojo y una mezcla de emociones difíciles de manejar. El primer paso es permitirte sentir y procesar esas emociones sin juzgarte a ti mismo ni a tu pareja. Negar estos sentimientos solo prolongará el proceso de sanación.

Consulta todos nuestros servicios de terapia y asesoramiento aquí.

2. Hablar abiertamente sobre lo ocurrido

Aunque puede ser doloroso, hablar abierta y sinceramente sobre la infidelidad es fundamental para sanar. Ambos miembros de la pareja deben expresar sus emociones, preguntas y preocupaciones, sin caer en reproches o ataques.

3. Reconstruir la confianza poco a poco

La confianza se pierde rápidamente, pero reconstruirla toma tiempo. Es un proceso gradual en el que ambos deben trabajar para ganar la confianza del otro. Esto implica ser transparentes, consistentes y demostrar que están comprometidos con la relación.

4. Identificar los problemas subyacentes

La infidelidad rara vez es un hecho aislado. A menudo, refleja problemas más profundos en la relación, como la falta de comunicación o la desconexión emocional. Es importante identificar qué llevó a la infidelidad para poder abordarlo de manera constructiva.

5. Establecer nuevos límites y expectativas

Después de una infidelidad, es esencial revisar los límites y expectativas dentro de la relación. Ambos miembros de la pareja deben estar de acuerdo en cómo quieren que funcione su relación a partir de ahora.

6. Buscar ayuda profesional

Superar una infidelidad no es fácil, pero contar con la ayuda de un terapeuta de pareja puede ser fundamental. Un profesional puede ayudar a mediar en las conversaciones difíciles, ofrecer herramientas para la recuperación y guiar a la pareja en el proceso de sanación.

7. Darse tiempo para sanar

La sanación lleva tiempo. No hay un plazo fijo para superar una infidelidad, pero ambos miembros de la pareja deben estar comprometidos a sanar y reconstruir la relación con paciencia, respeto y amor.

Familias monoparentales: claves para educar a tus hijos cuando crías en solitario

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Criar en solitario:

retos, fortalezas y oportunidades en las familias monoparentales

En los últimos años ha aumentado de forma significativa el número de familias monoparentales. Detrás de cada una de ellas hay historias muy distintas: rupturas matrimoniales, nulidades, viudedad, decisiones personales o circunstancias vitales inesperadas y por tiempo indefinido.

Pero todas comparten algo en común: el desafío de educar, sostener y acompañar a los hijos desde una estructura familiar distinta a la tradicional. Uno de los padres se enfrenta de manera definitiva, temporal o pautada a ser el principal cuidador/a de sus propios hijos.

Criar en solitario no significa criar en soledad. Sin embargo, si escuchamos a muchas madres y padres todos ellos expresan sentimientos muy similares:

  • Cansancio emocional.
  • Sensación de sobrecarga mental.
  • Dudas sobre cómo ejercer la autoridad en solitario.
  • Miedo a no llegar a todo.
  • Culpa por lo que los hijos han vivido o están viviendo
  • Culpa  por lo que les gustaría ofrecer a sus hijos y  no se lo pueden ofrecer.
  • Sentirse demasiado imprescindibles o en algunos casos insustituibles en darles cobertura a sus hijos.

Desde la orientación familiar en el Gabinete Sophya,  sabemos que estas inquietudes son habituales, frecuentes y muy comprensibles. Pero también sabemos algo importante: las familias monoparentales pueden llegar a desarrollar fortalezas extraordinarias cuando cuentan con un apoyo específico, una formación adecuada y espacios de análisis y reflexión personal.

¿En qué consiste sufrir sobrecarga invisible en quien cría en solitario?

Uno de los aspectos que más aparece en nuestra consulta es lo que podríamos llamar la sobrecarga mental invisible.

Quien cría solo suele asumir simultáneamente muchos roles: educador, proveedor económico, acompañante emocional, animador de ocio, gestor del hogar, mediador de conflictos familiares, sociales y escolares muchas veces, pero quien sostiene emocionalmente al padre/madre en todas estas funciones.

Cuando esta presión se prolonga en el tiempo sin tener un proceso y adaptación personal, puede aparecer:

  • agotamiento emocional
  • dificultad para poner límites
  • inseguridad educativa
  • sensación de no estar haciéndolo bien
  • sentimientos de vacío existencial.

Por eso, antes de mejorar la educación de los hijos, muchas veces el primer paso es cuidar al adulto que sostiene la familia.

Cuidarse el padre o la madre primero, también es cuidar a tus hijos.

Los hijos necesitan claridad, estabilidad y vínculo por parte de quien les cuida y acompaña.

Una de las preguntas más frecuentes es: ¿Cómo educar cuando estoy solo y tengo que hacerlo todo?

La experiencia demuestra que los hijos no necesitan una familia perfecta, sino una familia emocionalmente estable y coherente sin inestabilidad afectiva y psicologica.

En las familias monoparentales resulta especialmente importante para el padre o la madre:

  • mantener rutinas claras
  • establecer límites firmes pero afectivos
  • evitar colocar a los hijos en conflictos de lealtades
  • responder con serenidad a las preguntas difíciles sobre la historia familiar
  • fortalecer el vínculo afectivo diario

Cuando estas bases se cuidan, los niños pueden crecer con gran resiliencia, madurez y capacidad de adaptación gracias a la atención flexible y cuidada de su padre/madre.

¿Cuáles son las fortalezas de las familias monoparentales?

Aunque muchas veces se habla solo de las dificultades, la realidad es que este tipo de familias también desarrollan grandes fortalezas:

  • relaciones muy cercanas entre padres e hijos
  • alto nivel de cooperación familiar
  • mayor capacidad de adaptación
  • desarrollo temprano de responsabilidad en los hijos
  • vínculos afectivos muy sólidos

Con un acompañamiento adecuado, muchas familias descubren que su modelo familiar puede ser profundamente estable, sano y lleno de sentido a pesar de las circunstancias.

Creación de un espacio para reflexionar y aprender juntos

Con el objetivo de acompañar a padres y madres que viven esta realidad, se ha organizado un ciclo formativo sobre crianza en familias monoparentales que abordaremos tanto los retos como las fortalezas de este tipo de familias.

A lo largo de varias sesiones se tratarán temas como:

  • vivir la maternidad o paternidad en solitario sin culpa, ni inseguridad, ni temor
  • gestionar la sobrecarga emocional
  • descubrir las fortalezas de las familias monoparentales
  • cómo proteger a los hijos tras una separación
  • responder a las preguntas difíciles de los niños
  • educar con límites, afecto y autoridad

El ciclo estará impartido por Sara Pérez-Tomé, orientadora familiar y CEO del Gabinete Sophya en colaboración con el Foro Español de la Familia y en la sede oficial de la Basílica Pontificia de San Miguel.

 «CRIAR EN SOLITARIO: RETOS Y FORTALEZAS DE LAS FAMILIAS MONOPARENTALES»

📍 Lugar: Basílica Pontificia de San Miguel
🕚 Horario: 11:00 – 13:00
📅 Varias sesiones entre abril y noviembre
✉️ Información e inscripciones: actividades@bsmiguel.es

Una reflexión final

Criar en solitario es, sin duda, un camino exigente. Pero también puede convertirse en una oportunidad para construir relaciones familiares profundas, conscientes y llenas de sentido.

Porque al final, yendo más allá del modelo familiar, lo que realmente educa a un hijo es la presencia, el amor y la coherencia del adulto que lo acompaña.

Y cuando los padres cuentan con apoyo, orientación y comunidad, la tarea de educar deja de ser una carga en solitario para convertirse en un camino compartido y lleno de crecimiento en valores familiares y personales.

Sara Pérez-Tomé Román

Fenómeno incel: qué es y cómo proteger a los adolescentes del odio en redes

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Desde el Gabinete Sophya queremos dar las gracias a Sapos y Princesas por abordar un tema tan actual como delicado:

el fenómeno incel y su impacto en adolescentes y jóvenes.

Hablar de estos movimientos no es alarmar, sino comprender mejor el mundo digital en el que nuestros hijos están creciendo y las influencias que pueden recibir sin que nos demos cuenta. El fenómeno incel (del inglés “involuntary celibate”, célibe involuntario) hace referencia a comunidades online donde algunos jóvenes expresan frustración por no mantener relaciones afectivas o sexuales.

Sin embargo, lo que en origen era un espacio de apoyo, ha evolucionado en muchos casos hacia una subcultura donde se mezclan:

  • Sentimientos de rechazo y soledad
  • Baja autoestima
  • Narrativas de victimismo
  • Discursos de odio, especialmente hacia las mujeres

El riesgo no está solo en el concepto, sino en cómo ciertos entornos digitales pueden reforzar estas ideas, radicalizando a jóvenes vulnerables y aislados emocionalmente. Este fenómeno no surge de la nada. Detrás suele haber adolescentes que:

  • Se sienten invisibles o rechazados
  • Tienen dificultades en sus relaciones sociales
  • No saben gestionar la frustración afectiva
  • Buscan pertenencia en espacios digitales

El problema es que, en lugar de encontrar apoyo, pueden encontrarse con comunidades que alimentan el resentimiento y distorsionan la realidad. Y aquí es donde la familia vuelve a ser clave. Porque cuando un adolescente no encuentra comprensión en casa, la buscará fuera… aunque no siempre en el lugar adecuado.

Este tema conecta directamente con otros aspectos que trabajamos en el Gabinete:

  • Adolescencia y construcción de identidad
  • Influencia de las redes sociales
  • Gestión de la frustración emocional
  • Educación afectivo-sexual

CLAVES PARA LOS PADRES

Desde nuestra experiencia en orientación familiar, estas son algunas pautas importantes:

1. Estar presentes sin invadir: Interesarse por su mundo digital sin juzgar ni ridiculizar.

2. Trabajar la autoestima desde pequeños: Un adolescente seguro es menos vulnerable a estos discursos.

3. Hablar de afectividad y relaciones reales: No dejar que Internet sea su único referente emocional.

4. Detectar señales de aislamiento o resentimiento: Cambios de actitud, discursos extremos o rechazo social.

5. Fomentar pensamiento crítico: Ayudarles a cuestionar lo que ven en redes.

Comprender estos fenómenos es el primer paso para poder acompañar mejor a nuestros hijos en una etapa especialmente vulnerable. Si quieres profundizar en este tema y conocer con más detalle cómo afecta a los adolescentes, te invitamos a leer el artículo completo aquí:

Qué hay detrás del fenómeno ‘incel’ y cómo detectarlo en casa

Sara Pérez-Tomé

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Cómo superar una crisis de pareja y recuperar la conexión

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Cómo superar una crisis de pareja y recuperar la conexiónLas crisis de pareja pueden parecer inevitables en momentos de tensión, estrés o cambios importantes en la vida. Sin embargo, entender cómo enfrentarlas juntos puede marcar la diferencia. A veces, las dificultades no se resuelven por sí solas, y es aquí donde la terapia de pareja puede ser clave.

Si te encuentras atravesando una crisis con tu pareja, aquí te dejamos algunas estrategias para superarla:

1. Reconocer que la crisis es temporal

Es importante entender que las crisis son parte de cualquier relación. Los altibajos son normales, pero el truco está en cómo enfrentarlos. La comunicación abierta y el trabajo conjunto pueden ayudar a que esta crisis se convierta en una oportunidad para fortalecer el vínculo.

2. No culpar a la otra persona

Cuando estamos en una crisis, es fácil caer en la trampa de culpar al otro. Sin embargo, esto solo crea más resentimiento y distancia. En lugar de culparse, ambos deben asumir su responsabilidad y trabajar juntos para mejorar la relación.

3. Buscar apoyo profesional

La terapia de pareja es fundamental en estos momentos. Un terapeuta puede proporcionar las herramientas necesarias para que ambos puedan gestionar los conflictos de manera constructiva, sin dejarse llevar por las emociones.

4. Revisar las expectativas y metas comunes

En una crisis, puede ser útil sentarse y revisar lo que ambos esperan de la relación. Hablar de lo que cada uno necesita y espera puede ayudar a aclarar malentendidos y encontrar soluciones.

5. Recuperar la conexión emocional

La crisis a menudo está relacionada con la desconexión emocional. Para superarla, ambos deben trabajar en reconectar a nivel emocional. Esto puede incluir tiempo de calidad juntos, reavivar la intimidad y volver a aprender a disfrutar de la compañía del otro.

6. Aceptar que la relación cambiará

Una crisis puede cambiar a las parejas, pero esto no siempre es negativo. Las relaciones pueden ser más fuertes y resilientes después de pasar por momentos difíciles, siempre que ambos estén comprometidos con el proceso.

7. Tener paciencia con el proceso

Recuperarse de una crisis lleva tiempo. No esperes soluciones rápidas. El compromiso y la paciencia son claves para superar las dificultades y reconstruir una relación sólida.

Si sientes que la relación podría beneficiarse de un apoyo profesional, la Terapia de Pareja es el primer paso para restaurar la comunicación y la conexión. En Gabinete Sophya, estamos aquí para ayudarte a superar los obstáculos y mejorar tu relación.

Consulta todos nuestros servicios de terapia y asesoramiento aquí.

Si mi pareja vive con ansiedad o depresión: cómo acompañar sin desgastarme

Cuando la pareja se hunde y tú intentas sostenerla

Vivir con una pareja que sufre ansiedad o depresión es una de las experiencias emocionales más duras que puedes llegar a vivir.
No porque falte amor, sino porque el amor de uno de los dos no siempre alcanza a sostener el peso del dolor emocional del otro y de los dos a solas. Al principio intentas animar, comprender, buscar soluciones.

Pero con el tiempo, si no sabes cómo cuidarte tú también, puedes acabar agotado, irritable o triste, sin saber cómo ayudar sin perderte en el intento.

El desgaste silencioso del acompañante es invisible y no se asume

En algunas sesiones de terapia de pareja, muchas personas me dicen: “No me quejo porque no soy yo quien está mal.” Y sin embargo, están emocionalmente vacías y solas.

Acompañar no significa desaparecer y tienes que tener muy en cuenta que: Tu serenidad también forma parte de la buena evolución del tratamiento del otro. Si tú te rompes, el equilibrio familiar se desmorona, por eso es importante que el cuidador se cuide..

5 errores comunes al acompañar a una pareja con ansiedad o depresión:

  1. Intentar “arreglar” al otro: No puedes curar su ansiedad o su depresión. Tu papel no es ser terapeuta aunque seas en parte su cuidador, sino mantener una presencia estable y empática.
  2. Minimizar el dolor: Frases como “Tienes que animarte” o “Podría ser peor” no ayudan a que se sienta comprendido, el que está mal. Validar no es dramatizar, es reconocerle de manera cercana que entiendes lo que está pasando.
  3. Absorber toda la responsabilidad: No te hagas responsable de su recuperación, ya que tu función de acompañar es independiente de su mejoría.
  4. Descuidar tus propias emociones: Si solo te ocupas del otro, te vacías emocionalmente de tus sentimientos personales. Tu autocuidado no es egoísmo, es salud mental con equilibrio.
  5. Evitar el conflicto por miedo a herir: El miedo personal a “empeorar” su estado hace que dejes de poner límites, y eso a medio y largo plazo termina dañando el vínculo.

Cómo acompañar sin desgastarte

  • Escucha sin resolver
    A veces no hay que dar consejos, solo escuchar con calma y sin juicio. Frases como “Estoy aquí” o “Te entiendo” valen más que una lista de soluciones o consejos..
  • Cuida tu energía
    Reserva tiempo para ti.Lee, camina, respira, desconecta. Ayudar no significa renunciar a tu espacio personal y espiritual.
  • Establece límites sanos
    Puedes acompañar, pero no debieras ser el único sostén. Cuando dices “no puedo con esto ahora”, no estás fallando, estás siendo honesto contigo mismo y con el otro.
  • Busca apoyo profesional conjunto o individual
    En algunos casos, la ansiedad o la depresión generan desequilibrio en la dinámica de pareja. Una intervención temprana evita rupturas o malentendidos.

Cuando acompañar al otro te confronta con tus propios límites

Es normal que a veces te sientas frustrado, impotente o incluso enfadado. El amor maduro no niega el cansancio, lo reconoce para gestionarlo bien.

Hablar de estos límites con un profesional puede ayudarte a:

  • Aprender a acompañar sin invadir.
  • Evitar la sobrecarga emocional permanente.
  • Reconectar contigo mismo mientras sostienes al otro.

No puedes sanar al otro, pero puedes no enfermar tú

Tu papel no es salvar a tu pareja, sino ser un refugio sin convertirte en mártir. Ayudar no es cargar, es acompañar desde el equilibrio. Si sientes que esta situación te está superando, es el momento de pedir ayuda. No para separarte, sino para aprender a cuidarte sin desgastarte.

Si sientes que estás sosteniendo más de lo que puedes, no esperes a colapsar, pide apoyo profesional. En el Gabinete Sophya trabajamos contigo para restaurar el equilibrio emocional y recuperar tu energía sin abandonar el amor.

Este artículo ha sido redactado por Sara Pérez-Tomé, especialista en asesoramiento en pareja, familiar, personal y educativo.

Ofrecemos orientación y formación en Majadahonda, Málaga y online para padres, parejas, docentes y familias. Conoce más sobre nuestro trabajo en asesoramiento personal, orientación familiar, en pareja y formación especializada en Gabinete Sophya.

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La Isla de las Tentaciones y los adolescentes

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Queremos agradecer a Sapos y Princesas la publicación de este artículo en el que Sara Pérez-Tomé reflexiona sobre cómo programas como La Isla de las Tentaciones pueden influir en la forma en la que muchos adolescentes entienden hoy el amor, las relaciones y el compromiso.

Más allá del entretenimiento, este tipo de contenidos transmiten modelos de relación basados en la exposición emocional, la desconfianza o la búsqueda constante de validación. El artículo invita a las familias a no quedarse únicamente en la crítica al programa, sino a aprovecharlo como una oportunidad para dialogar con los hijos sobre afectividad, fidelidad, respeto y responsabilidad emocional.

También se destaca la importancia de que los adolescentes aprendan a diferenciar entre el espectáculo televisivo y las relaciones reales, construyendo una visión más sana y madura del amor.

Puedes leer el artículo completo aquí:

Qué enseña “La isla de las tentaciones”  sobre el amor y porque es preocupante

Sara Pérez-Tomé

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Señales de que tu relación necesita terapia de pareja

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Señales de que tu relación necesita terapia de parejaMuchas parejas esperan demasiado antes de pedir ayuda. A veces el desgaste no aparece de golpe, sino que se instala poco a poco hasta convertirse en distancia, resentimiento o incomunicación.

Reconocer las señales a tiempo puede marcar la diferencia entre una crisis pasajera y una ruptura definitiva.

1. Discusiones frecuentes por los mismos temas

Todas las parejas discuten. El problema aparece cuando las discusiones se repiten una y otra vez sin resolución real.

Si sentís que habláis siempre de lo mismo, que no avanzáis y que cualquier conversación termina en reproches, puede ser una señal clara de que necesitáis apoyo externo.

2. Problemas de comunicación

La comunicación no es solo hablar. Es sentirse escuchado.

Algunas señales de alerta son:

  • Interrupciones constantes.
  • Uso frecuente del sarcasmo o la crítica.
  • Sensación de que la otra persona no entiende lo que sientes.
  • Evitar conversaciones importantes.

Cuando la comunicación se deteriora, la conexión emocional empieza a resentirse.

3. Distanciamiento emocional

Compartir espacio no significa compartir vínculo.

Si ya no hay momentos de complicidad, conversaciones profundas o interés genuino por el otro, puede que la relación esté atravesando una desconexión importante.

El distanciamiento no siempre implica falta de amor, pero sí indica que algo necesita atención.

4. Pérdida de confianza

La confianza puede verse afectada por:

  • Mentiras.
  • Secretos.
  • Celos constantes.
  • Una infidelidad.
  • Falta de transparencia.

Cuando la confianza se rompe, reconstruirla sin ayuda puede resultar muy difícil.

5. Crisis tras cambios vitales

Muchos conflictos aparecen en momentos de transición:

  • Nacimiento de un hijo.
  • Cambios laborales.
  • Mudanzas.
  • Problemas familiares.
  • Enfermedades.

Estos eventos pueden desestabilizar la dinámica de pareja y generar tensiones inesperadas.

6. Pensamientos recurrentes de separación

Si uno o ambos miembros de la pareja piensan con frecuencia en la posibilidad de separarse, aunque no lo expresen abiertamente, es importante detenerse y revisar qué está ocurriendo.

A veces no se trata de querer terminar la relación, sino de no saber cómo mejorarla.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

No es necesario estar al borde de la ruptura para acudir a terapia.

La intervención temprana suele facilitar procesos más breves y efectivos. La terapia no es un espacio para buscar culpables, sino para comprender la dinámica que se ha creado y aprender nuevas herramientas de comunicación, regulación emocional y resolución de conflictos.

Si os identificáis con varias de estas señales, puede ser útil valorar un proceso de Terapia de Pareja, donde trabajaréis desde un enfoque profesional y estructurado para reconstruir el vínculo.

Las relaciones pasan por etapas. Algunas requieren ajustes pequeños; otras, un acompañamiento más profundo.

Pedir ayuda no significa fracasar. Significa cuidar la relación antes de que el desgaste sea irreversible.

Vivir sin cobertura: crianza sin pantallas y presencia familiar

Cuando apagar el móvil nos devuelve a nuestra familia

He sido invitada por Sapos y Princesas a sumarme a la iniciativa social:

“Vive como si estuvieras sin cobertura”

un movimiento que invita a las familias a reflexionar sobre el uso de las pantallas y a recuperar algo esencial: la presencia real en casa.

Y no puedo sentirme más identificada con esta iniciativa social, vivimos conectados como nunca lo hemos estado fuera y dentro de nuestra cultura y, sin embargo, cada vez nos sentimos más lejos de quienes tenemos a nuestro lado.

En consulta veo con frecuencia padres y parejas que me dicen: “Estamos juntos, pero no estamos”.

Casi siempre y sin darnos cuenta, hay un invitado extraño a la casa que llamamos teléfono móvil y que se comporta de una forma muy peculiar entre nosotros: No aparece en las fotos familiares, pero está presente en las comidas, en el parque, en el sofá y, muchas veces, incluso en la cama.

Cuando la pantalla ocupa el lugar de nuestros vínculos

No quisiéramos demonizar la tecnología, porque el problema no es el dispositivo, sino el lugar que le hemos dado en nuestra vida personal, laboral, familiar.

Los datos recientes nos reflejan una realidad preocupante para todos:

  • Muchos padres reconocen que usan el móvil mientras están con sus hijos de manera habitual y no excepcional.
  • La mayoría de ellos ademas es consciente de que las pantallas impactan negativamente en su vida familiar.
  • Y lo más doloroso: son los propios hijos quienes a veces les piden a sus padres que lo dejen mientras están con ellos.

Cuando un niño llega a sentir que tiene que competir con una pantalla a cambio de la atención de su padre o de su madre, y cuando esto es la realidad cotidiana familiar, algo se resiente profundamente en su mundo emocional y afectivo.

La presencia no se improvisa, se elige y se cuida en el tiempo

Educar no es solo poner normas o resolver conflictos. Educar es estar. Nunca ha sido mas invasiva la relación familiar que con unos padres que no están presentes sino ausentes, un padre sin presentismo es difícil que pueda estar disponible emocionalmente o estar atentos a una mirada, a un silencio, a una pregunta que no se repite dos veces si no se siente escuchado por su padre o su madre.

La presencia no consiste en pasar más horas juntos, sino en vivir esos momentos sin interrupciones constantes. Es un presentismo de calidad en tiempos y en actitudes.

No es tan difícil para lograrlo solo se consigue con pequeños gestos que dependen de un cambio de actitud asistencial a los hijos.

Os proponemos algunos gestos que implican un cambio relacional:

  • Guardar el móvil durante las comidas.
  • Dejar el móvil fuera del dormitorio durante la noche o las horas de descanso.
  • Bajar el movil con tus manos y mirar a los ojos cuando el otro te habla.
  • Escuchar sin responder mensajes en el móvil a la vez

Estos 4 pequeños cambios generaran grandes efectos en el vínculo.

Educarnos para vivir como si estuviéramos sin cobertura

Vivir sin cobertura no significa desaparecer del mundo, sino volver a habitar nuestra casa, nuestra pareja y nuestra familia con más conciencia de cómo vivimos y con quien..

Significa:

  • Recuperar conversaciones sin prisas.
  • Volver a jugar sin mirar el reloj.
  • Reír sin interrupciones.
  • Escuchar sin distracciones móviles.

Un compromiso posible (y necesario)

No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de intentarlo.

Nuestros hijos no necesitan padres ideales, necesitan padres presentes. Nuestras parejas no necesitan más mensajes, necesitan más miradas compartidas. Apagar el móvil a veces es el gesto más sencillo… y también el más revolucionario. Porque la conexión más importante no necesita wifi.

Para reflexionar en familia:

  • ¿Cuántas veces el móvil interrumpe momentos que podrían ser únicos e irrepetibles?
  • ¿Qué cambiaría en casa si apartamos a un lado la cobertura durante un rato programado al día?
  • ¿Qué recuerdo queremos que nuestros hijos tengan de nosotros para cuando ya no vivan con nosotros?

Y por eso hoy quiero dejaros esta reflexión que resume el sentido de esta iniciativa:

“Educar no es estar siempre disponibles con el móvil, sino verdaderamente presentes con el corazón.”

Porque no se trata de estar conectados…sino de estar vinculados.

Os invito a descubrir el manifiesto completo de esta iniciativa y a sumarte a este compromiso por una crianza más presente.

https://www.vivesincobertura.com/

Este artículo ha sido redactado por Sara Pérez-Tomé, especialista en asesoramiento en pareja, familiar, personal y educativo.

Ofrecemos orientación y formación en Majadahonda, Málaga y online para padres, parejas, docentes y familias. Conoce más sobre nuestro trabajo en asesoramiento personal, orientación familiar, en pareja y formación especializada en Gabinete Sophya.

Educación emocional y autoconocimiento: la asignatura pendiente en nuestra sociedad

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Cuando llegamos al final de la vida sin habernos conocido por dentro

A lo largo de mi experiencia acompañando a personas y familias, he comprobado una realidad que se repite con demasiada frecuencia:

Adultos muy preparados intelectual y profesionalmente, pero con enormes carencias emocionales, afectivas y morales.

Son personas altamente funcionales que saben hacer, producir y rendir… pero que les llega a bloquear profundamente la necesidad de sentir, vincular y mirarse por dentro.

El texto que os compartimos a continuación está escrito por Blanca Macías, profesional del mundo educativo y madre que pone palabras claras y valientes a esta reflexión tan necesaria para todos.

Es una invitación a repensar cómo estamos educando y, sobre todo, cómo debemos irnos autoeducando a lo largo de la vida, si queremos llegar al final del camino con la paz con nosotros mismos como una prioridad durante la vida.

Sara Pérez-Tomé

Educación emocional y autoconocimiento: la asignatura pendiente en nuestra sociedad

En las sociedades occidentales, el hombre y la mujer pasan décadas de su vida formándose. Sin embargo, siendo ancianos, en el ocaso de la existencia, muchos de ellos coinciden en preguntas similares:

“¿Quién soy? ¿Qué he hecho en mi vida? ¿De qué me arrepiento? ¿Por qué no he dicho más te amo?”

Desde hace años, fundamentalmente en la niñez, en la adolescencia, así como en la juventud e inicio de la vida adulta, el ser humano se dedica, sobre todo, a instruirse. En las escuelas infantiles primero y después en los colegios, centros de enseñanza secundaria y en universidades, los estudiantes deben aprender gran cantidad de conceptos, de conocimientos que, teóricamente, les van a ser útiles para su vida presente, pero, sobre todo, para la futura vida laboral.

Es decir, en las sociedades más avanzadas del planeta Tierra, cada individuo, la familia a la que pertenece, la comunidad y los estados, en última instancia, invierten ingentes cantidades de recursos materiales y humanos, destinados, sobre todo, a formar intelectualmente a la persona.

Si entendemos que el ser humano posee cinco aspectos fundamentales: plano físico, intelectual, afectivo, social y moral, se invierten recursos que promueven, en gran medida, solo uno de los aspectos de la persona, el intelectual, siendo relegados los otros.

Flaco favor se hace en la formación de los ciudadanos si se desatienden aspectos tan sumamente importantes como el físico, el afectivo, el social o el moral.

Qué duda cabe de que toda sociedad desarrollada necesita individuos adecuadamente formados intelectualmente y competentes laboralmente. Sin embargo, si esta preparación no está acompañada, de forma integral, de los otros aspectos, los cimientos de esa persona se habrán construido sobre una base débil. Ante el más mínimo revés vital, se producirán desajustes con cierta facilidad, interfiriendo este hecho en la salud global del individuo.

En definitiva, es frecuente encontrarse hoy en día en cualquier sociedad occidental, con adultos ampliamente formados, con enorme inmadurez, prácticamente infantiles, en esos aspectos que sustentan y aportan solidez a la persona: afectivos, sociales y morales.

Infancia y juventud están marcadas por dedicar excesivo tiempo y esfuerzo a memorizar materias para, posteriormente, plasmar esos conocimientos asimilados en el proceso de enseñanza-aprendizaje, en un examen evaluado por el profesorado.

Mientras tanto, el niño, el adolescente y el joven evolucionan hacia diferentes etapas sin conocerse en su esencia, como tampoco en cambios que se van produciendo como consecuencia del crecimiento de cada período madurativo.

Para que cada ser humano se conozca a sí mismo, existe una notable responsabilidad personal e individual. En la familia, padres y madres deben incidir en este importante aspecto. Los centros escolares, poseen una relevante misión, ya que el alumnado pasa en los mismos gran cantidad de horas, siendo maestros y profesores especialistas en desarrollo y conocedores de la Psicología Evolutiva.

Es necesario prestar atención a los cambios más notables, los físicos, así como a otros que quedan ocultos, los internos, de igual e incluso de mayor trascendencia que los primeros.

A los equipos de orientación escolar, a los psicólogos de centros de salud, así como a los profesionales consultados de forma privada, se acude cuando existe ya un problema instalado.

Este suele ser gestado a lo largo de los años en los que no se ha concebido el desarrollo de la persona de forma holística, considerando todas y cada una de sus facetas.

Llegar al final de la vida de forma saludable, feliz y en paz consigo mismo y con el entorno, es posible, e incluye cambiar el paradigma a nivel social. Esto se puede lograr en un ambiente de respeto y profundo amor y libertad, que deben acompañar las circunstancias vitales de cada persona.

Para prepararse para el final de la existencia de la forma más saludable posible, es necesario dedicar más tiempo y esfuerzo en cada etapa vital a conocerse, prestando especial atención a las sensaciones internas que percibimos en nuestro propio cuerpo.

Blanca Macías, psicopedagoga.

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