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1 actitud y 6 alternativas para dejar de sufrir

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“El adicto al sufrimiento no puede o no sabe ni amar ni soñar”.

La gente feliz tiene problemas muy similares a los de los demás. Pero hay personas que han sufrido en exceso o al límite de sus capacidades y recursos hasta ser personas que piensan que la es siempre dura y no está llena para todos de altos y bajos.

Las personas que son víctimas de sí mismos y de sus propias circunstancias. viven sin la mínima capacidad de poder tener expectativas buenas o una  lista de sueños por cumplir. No son capaces de querer guardar y atesorar en su memoria una lista de sus sueños ya cumplidos, como hacen las personas no adictas al sufrimiento.

Las personas sufrientes, no pueden vivir, sin dejar de resentir el dolor psicológico de su pasado doloroso.  Por eso rechazan o no son capaces de ver todo lo positivo ya alcanzado o por alcanzar.

 

 

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Descubre que lo positivo te da fuerza y lo negativo te debilita y te quita la paz interior”.

 

Cuando con el paso de los años coleccionas en tu memoria demasiadas personas que te han decepcionado también puedes quedarte enganchado al sufrimiento de la deslealtad. En respuesta, ya no te fías de nadie nada más que de ti mismo, hasta convertirte en una persona que vive sospechando permanentemente.

 

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Haz nuevos amigos y cuida mejor los que ya tienes”.

 

El adicto al sufrimiento piensa que la vida ha sido tan dura para él. Desde su infancia que vive con miedo a que en cualquier momento o en un futuro inmediato le pueda pasar algo malo. Por eso los imprevistos siempre le parecen la antesala de un posible drama y es incapaz de gestionar las emociones que le producen el miedo a sufrir.

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Por sentido común piensa que en las contradicciones siempre hay una botella medio llena y no siempre medio vacía.”

 

Cuando vives muriendo dos veces al día para poder sentirte vivo no ves en el futuro posibles desafíos o retos interesantes sino siempre solo veras inevitables desgracias con fechas, nombres y apellidos. Ten cuidado con no tener tantos detalles de un futuro impredecible.

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Cuenta con los fracasos como una parte más de la vida y no como el final de un camino, y así no te sentirás siempre culpable de tus fracasos”.

 

La persona adicta al sufrimiento vive instalado en una eterna queja y  por supuesto sin nada que agradecer, ya que su propia negatividad le impide vivir  y ver el lado bueno de las cosas que nos pasan.

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Deja de confiar en la buena o en la mala suerte, y empieza a confiar en tus capacidades reales ante la vida”.

 

Si eres adicto al sufrimiento, estarás demasiado ocupado en opinar sobre los problemas ajenos en vez de preocuparte de resolver los tuyos. La buena o la mala suerte son tu brújula de orientación. Tu hiper-sufrimiento te ha dejado tu vida sin contenido propio y sufres hasta por cosas que son de la vida de los demás.

    1. Alternativa para ser más feliz:

“Dejar de pensar que el estar alegre habitualmente, no es algo frívolo ni superficial y deja de estar enfocándote sobre las preocupaciones propias y ajenas.”

Actitud básica para sufrir menos y ser más felices:

Debemos entender bien lo que significa amar y no pensar que amar es poseer o controlar  una idea, persona o circunstancia.

Para enamorarse de la vida y amarla en todas sus dimensiones debemos reflexionar mucho más sobre lo que quiero o no quiero hacer, contemplar y visualizar con frecuencia. Tenemos que saber hacia donde quiero ir yo en mi vida y poder desconectar y dejar en segundo plano hacia donde quieren ir los demás.

“Amar y ser feliz al mismo tiempo, es enamorarse de la vida con sus alegrías y sus penas pero vida al fin y al cabo, ya que la vida siempre merece la pena ser vivida.”

 

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¿Te has casado con una persona narcisista?

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¿Te has casado con una persona narcisista?

“Lo importante por descubrir en una persona narcisista no es lo que ves de ella, sino lo que oculta y no dejará nunca que le descubras”

Mi experiencia en terapia es que detrás de un alto porcentaje de parejas con problemas de convivencia o de entendimiento hay una víctima casada con una persona narcisista.

Cuando uno se engancha y se enamora de una persona con un perfil narcisista, es muy difícil ser capaz de ver su enganche personal y el peligro que le puede conllevar esta relación para el resto de su vida.

Lo habitual es que la persona narcisista esté integrada socialmente y con un aparente éxito social. Normalmente, las personas que se enamoran de un narcisista son personas vulnerables o heridas en su infancia que encuentran en la fuerza del narcisista, la fuerza que a ellos les falta para vivir de manera autónoma y seguros de sí mismos.

Ambos entran a formar parte de un juego peligroso como si de un espejismo se tratara y donde la persona que se ha enamorado del narcisista está convencida de que tal persona:

• Es la persona que mejor me entiende.
• Es mi “alma gemela” y con ella nada temo.
• Es la persona que más me conoce y mejor sabe lo que más me conviene.
• Es la primera persona que me ha demostrado que está siempre pensando en mí.

Una pareja donde uno de los dos es narcisista, es aquella donde uno de ellos es incapaz de realizar gestiones básicas por miedo a ser criticado o bien aceptado por el otro y que, sin embargo, es capaz de llegar a adaptarse con gusto a los mandatos o imposiciones aleatorias de su pareja con tal de que haya paz.

Este tipo de amor no es un amor equilibrado y lo  que define a la víctima del narcisista es que termina por estar siempre  “Comprando paz a precio de ruina” y esta compra puede llevarte  a lo largo del tiempo al mayor colapso emocional que puedas llegar a sentir a medio o largo plazo.

El colapso emocional se produce porque día a día la víctima está vendiendo sus criterios personales y opiniones más personales e íntimas a un coste muy inferior al precio real de lo que vale su autoestima.

Lo que haga falta hasta que el otro ceda en su resistencia por mantener la paz.

Aparentemente, la persona narcisista va buscando ayudar al otro, pero en el fondo lo hace para alimentar su ego a cambio de la sumisión de su cónyuge a través de elogios continuos hacia ella, con tal de que no se enfade otra vez.

La persona narcisista se cree muy buena persona, pero lo cierto es que lo que es, es un destructor de los sentimientos de toda aquella persona que le hace sombra o hacia aquella persona que parece que le obliga a tener justificarse en todo lo que hace.

Los narcisistas no suelen ser una persona muy laboriosa, pero sí que son grandes soñadores de proyectos donde poder gastar un dinero principalmente ajeno y que con sus grandes proyectos están justificados tener que ser ellos los que mandan sobre los demás.

Porque son ellos y solo ellos, los que mejor saben cómo sacar adelante cualquier idea propia, ya sea familiar, personal o laboral.

En sus proyectos siempre juega a ganar porque ocurra lo que ocurra, siempre pueden decir que no se hicieron las cosas realmente como ellos sabían  que había que hacerlas, o se fracasó porque no les hicieron suficiente caso…

Cuando se les acaban los argumentos en los que poder seguir echando la culpa a sus parejas, hijos o amigos abandonará impunemente su proyecto (viajes, casas, fiestas, negocios…) y casi de manera automática comenzarán de nuevo a atrapar a personas con otra idea nueva y genial.

La persona narcisista parece una persona segura de sí misma y con capacidad de decisión, y sin embargo es una persona errática, desagradecida e inconformista con todo aquello que no se adapte a su persona.

El perfil de persona narcisista no es empática, no puede perder el tiempo en entender a los demás. Por consiguiente, no se le da bien el sentido del humor, pero intenta esforzarse en hacerse una persona graciosa cuando sabe que en su cónyuge  el buen humor sí puede funcionar.

Pero nunca aceptará con agrado que otros hagan chistes sobre su conducta o sus ideas.

El narcisista es una persona muy interesada por la fama y el buen trabajo de los demás. Por lo tanto, gran parte de su tiempo se estará proyectando en las redes sociales buscando maneras de encontrar reconocimientos, admiraciones y agradecimientos a su persona, pero a nivel sentimental o familiar se le suelen olvidar las fechas importantes a no ser que dichos eventos le sirvan para conseguir o recuperar el control del otro.

Normalmente, cuando prepara fiestas o eventos, parece que son a la medida de los gustos de su pareja o hijos, pero en realidad son a la medida de lo que a esta persona le gustaría que sucediese. Las fiestas de los demás son el capricho de sus propios deseos.

El narcisista lleva mal una relación de pareja, pero también lleva mal la relación con todos aquellos a los que no consigue controlar.

Utiliza el rencor y/o pasar desapercibido aparentemente hasta encontrar la ocasión pública donde poder humillar a su cónyuge o al que se le resista hasta hacerle sentirse mal porque es su manera de penalizar y así hasta conseguir de nuevo la sumisión personal por vergüenza ajena.

El narcisista es capaz de planificar “un enfado bestial” contra su pareja u otros, utilizando incluso datos confidenciales y humillantes del otro que le darán pie para como buen narcisista poder decir “a pesar de todo lo malo…te perdono”, “nadie te aguantaría o te puede querer como te quiero yo…”

Una persona narcisista nunca te dejará a ti, solo tú puedes librarte de ella, porque el narcisista se alimenta de ti y de su control sobre ti.

El narcisista solo expulsa de su vida al que se resiste y no claudica ante sus explosiones. Solo mantiene enganchadas a todas aquellas personas vulnerables y sin personalidad madura que puedan apartarse libremente.

El cónyuge de una persona narcisista está psíquicamente vacío, anulado y dominado ya que el brazo que mece la cuna de su vida es su pareja que gracias a su labor de años de manipulación, control y gritos o disgustos permanentes tiene a su pareja bajo su mando.

En la población en general se calcula que hay entre un 0,5% y un 2,2% de personas con una personalidad narcisista. Que en su mayoría son hombres o mujeres con un fuerte afán de dominio.

El narcisista se deja ver socialmente y su forma de enseñarse le hace muy visible socialmente hasta el extremo de que pueden resultar, para quien los acaba de conocer, personas atractivas, con carisma y que deslumbran a los demás.

Este perfil de persona sabe encontrar la horma perfecta de su zapato y consiguen encontrar personas fáciles de doblegar o de conformar y que no resisten bien el conflicto. Existe más o menos un 30 % de parejas que viven unidos y sometidos al vínculo de un narcisista.

Un narcisista está por encima del común de los mortales, y solo se acerca a los demás cuando le interesa sobresalir y tener asegurado el éxito. Si no lo logra, espera en solitario a que se den sus circunstancias idóneas,  y cuando las encuentra va tejiendo una telaraña de control y confort donde no haya posibilidad de tener rivales o de escapar.

En definitiva un narcisista:

  • Es un mediocre disfrazado de “glamour y genialidad”.
  • Es un “confidente disfrazado” a quien se le confían datos sensibles para luego poder usarlos para su propio beneficio.
  • Es un interesado que atrae para lucrarse y se despide si ve en peligro su imagen.

El narcisista prefiere morir matando que asumir sus fracasos. Pero lo más preocupante de todo esto es:

  • No acepta su trastorno y por lo tanto no aceptaría atención psicológica aunque esté en juego su matrimonio.
  • Cuando uno es víctima de una pareja narcisista y se da cuenta a veces ya es demasiado tarde para poder liberarse fácilmente o sin daños colaterales.
  • Cuando uno no se ha dado cuenta de con quien convive empieza a ser consciente de que él o ella, probablemente no ha sido la primera víctima del narcisista, y probablemente tampoco será la última, y que la siguiente víctima por orden de afinidad puede ser uno de sus hijos ( el más sensible, el menos seguro de sí mismo..)

Soluciones muy pocas:

  1. No dejarse liar por la telaraña que te  estará tejiendo a diario.
  2. Márcale muy claro que el terreno de tu autoestima está blindado y no vas a dejarle que te haga daño.
  3. Dejarle claro que lo tuyo y lo mío es nuestro y no solo tuyo.
  4. Resetear con frecuencia donde estáis  cada uno y donde no quieres estar tú.
  5. Prueba a tu cónyuge narcisista con preguntas como…

¿Por qué te casaste conmigo?,  ¿Te consideras una persona con cualidades especiales o super-poderes?,  ¿Tienes y reconoces cuáles son tus debilidades?,  ¿Para ti cuál es el éxito en nuestro matrimonio?, ¿Para ti que significan nuestros hijos?, ¿Dime algo que creas que solo tú y sin mi ayuda has sido capaz de construir o descubrir?

En el fondo lo que más le puede atraer a un narcisista es casarse con alguien para toda la vida, para que con el tiempo hacerle ver  al otro que todo lo que hace  es por un amor incondicional, cuando  en realidad su entrega es por un amor de posesión.

Si estás casado con un narcisista, estás conviviendo con un problema no menor, de origen psicológico-psiquiátrico, que si no lo controlas sistemáticamente te ocurrirá el desastre al que nadie quiere llegar pero que es la única solución que es tener que romper tu matrimonio porque no está respetando el vínculo entre pares que dignifica y humaniza cualquier matrimonio entre personas sanas y equilibradas.

persona narcisista

Este artículo ha sido redactado por Sara Pérez-Tomé, especialista en asesoramiento en pareja, familiar, personal y educativo.

Ofrecemos orientación y formación en Majadahonda, Málaga y online para padres, parejas, docentes y familias. Conoce más sobre nuestro trabajo en asesoramiento personal, orientación familiar, en pareja y formación especializada en Gabinete Sophya.

 

Un hijo NINI en casa es como tener en una habitación “una maleta vacía y desfondada”.

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hijo nini

”Cuando los hijos crecen y algo o alguien les hace daño se convierten en un niño herido que no sabe cómo sanar sus heridas,  y es entonces cuando los padres debemos estar ahí”

Traer hijos al mundo es mucho más que tener hijos. Cada hijo habitualmente no llega ni con un manual de instrucciones ni con un pan debajo del brazo.

Los cambios bruscos en los hijos tienen un porqué que hay que descubrir, siendo muy respetuosos con la sensibilidad de cada hijo y su capacidad de respuesta ante  situaciones que pueden están siendo incomprensibles para él y sus padres.

Si los padres no entienden qué le ha llevado a su hijo a sentirse mal o diferente hasta querer romper con su presente familiar y social y el hijo se siente rechazado o incomprendido por sus padres en lo que le sucede no es  porque no quiera compartir sus sentimientos con ellos, es que no los sabe explicar.

Es entonces cuando se produce la tormenta familiar perfecta que puede acabar con toda una familia bloqueada y sin saber cómo salir de la situación que los tiene a todos encerrados.

Me gustaría contar aquí nuestra experiencia y la de nuestro hijo mayor, como agradecimiento a Sara, por su forma de trabajar y de enfocar las cosas y por si sirve de ayuda a otros padres que estén viviendo algo similar con sus hijos.

Nuestro hijo es cariñoso, generoso y amable con todo el mundo, muy buen estudiante, nunca nos tuvimos que preocupar de él, siempre iba muy bien en los estudios y con su entorno.

Pues bien, cuando llegó a segundo de bachillerato, sufrió un bloqueo y dejó de interesarse por todo, por los estudios, por la lectura, abandonó el inglés, dejó de salir, etc., y empezó a poner excusas para todo y a fantasear con tonterías que nada tenían que ver con sus obligaciones y su vida normal de un chico de 17 años.

Este fue el comienzo de su largo y triste despropósito. No hubo forma, ni hablando, ni obligando, ni con un psicólogo para que le ayudara. Nada. Repitió segundo de bachillerato obligado porque no quería salir de la cama ni de casa. Se matriculó en ingeniería de telecomunicaciones y sólo le sirvió para pasearse, le obligamos a trabajar, trabajó unos meses y cuando acabó el contrato, vuelta otra vez, todo eran evasivas.

Él cada vez se sentía peor y el ambiente en casa era horrible para todos. La relación en la familia y con nuestro segundo hijo se volvió insoportable. Digamos que como padres ya no sabíamos cómo ayudarle pero como pareja estábamos totalmente desbordados con esta situación.

Tropecé con el blog de Sara y vi las historias de otros padres. Aunque yo me encontraba totalmente derrumbada, me negaba a tirar la toalla y por eso la llamé.

Comenzó entonces un trabajo duro para todos, pero desde el principio Sara nos dio esperanza, y nos dejó bien claro que no hacer nada y/o esperar a que esto se pase no es la solución. Había que actuar y eso es lo que hicimos con su ayuda, su profesionalidad, su respeto por las personas y opiniones.

Nos ayudó a tomar distancia, a mirar a nuestro hijo con amor, perspectiva y a recuperar la autoridad como padres que sin duda teníamos pero que habíamos olvidado.

Hoy nuestro hijo mayor ha vuelto a estudiar y con unas notas espectaculares, poco a poco va recuperando las ganas de involucrarse en sus cosas, se ha independizado y aunque todavía le queda un largo camino, nos dice que ya le hemos ayudado bastante y que ahora es su turno.

Me gustaría que esto sirviera de ayuda para otros padres en ésta situación. No hay que tirar la toalla, y mejor que dar palos de ciego, es dejarse ayudar por expertos, de la misma manera que un carpintero no nos puede ayudar con un problema de goteras.

Gracias a Sara pudimos revertir esta situación, supimos ver cosas que no habíamos visto antes, aprendimos a manejar nuestra actitud ante nuestros hijos, por cierto fruto del amor que como pareja nos tenemos, para también respetarles y tratarles como se merecen. Ánimo familias, no dejéis de intentarlo. 

Familia A.G.

Las familias con un hijo nini, salvando las cuestiones personales, suelen tener muchos más puntos en común que los que les diferencian ante esta problemática (sexo, edad, estudios, hermanos…). Lo primero que deben saber los padres es a desdramatizar la situación por muy dramática que les parezca porque hay muchos padres en su misma situación.

Si los padres no se culpabilizan de lo que está ocurriendo, entenderán que la solución no pasa por tirar la toalla con su hijo o desesperarse con él. Desde el principio hay que cambiar de actitud y efectivamente poner en marcha nuestro lema del gabinete: “No se trata de pensar mucho más sino de pensar de otra manera” para saber cómo acompañar a vuestro hijo en este momento tan problemático de su vida también para él.

Un hijo NINI en casa es como tener en una habitación “una maleta vacía y desfondada”. Los padres no solo son los primeros educadores de sus hijos sino también los mejores sanadores de las heridas del corazón de sus hijos.

 

Post anterior relacionado:

Como recuperar a nuestro hijo nini

¿TIENES ALGÚN PROBLEMA FAMILIAR?

Las familias habitualmente no tienen ni importantes ni graves problemas, pero a veces tienen dudas de si lo estarán haciendo bien con sus hijos, y si están ayudando a crear una ambiente de familia idóneo a lo largo de los años y en paralelo al desarrollo físico y psicológicos de cada uno de los miembros de la familia.

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Familias COVID 19 en una Navidad modificada

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navidadLlega la Navidad y con ella una realidad modificada por bastantes limitaciones muy nuevas.

Nos parecerá que todo es igual que los otros años, niños sin colegio y padres en paralelo trabajando o de vacaciones.

Pero con el estado de alarma y el riesgo por contagio del Coronavirus, han cambiado todas las circunstancias y nuestra percepción de la realidad. Podemos decir que tanto niños como padres somos la generación COVID19.

Es una Navidad modificada porque tenemos todos restringida la movilidad plena que teníamos antes, se han reducido considerablemente las posibilidades de ocio activo y libre. No todo el mundo tiene la misma percepción de cómo vivir la prevención, siendo esto ultimo la causa de muchos conflictos entre las familias a la hora de como celebrar estas Navidades modificadas.

 

Hasta ahora el ocio se desarrollaba en función de nuestra disponibilidad de tiempo libre y nuestra capacidad económica.
Hoy ni el tiempo ni la economía marcan nuestras vacaciones de Navidad. Las vacaciones de Navidad están marcadas por la imposibilidad de movernos libremente, la distancia social y nuestra responsabilidad familiar y social.

Si no vamos a poder movernos donde y cuando queramos, estamos  aprendiendo a divertirnos parados y sin poder pagar y juntarnos con quien queramos para tener algo concreto con lo que nos diviertan otros.

Va a haber muchos minutos en solitario para no hacer nada como forma de ocio personal y familiar.

Estas Navidades tendremos que poner a los pies del Árbol de Navidad y del Nacimiento nuestro “rincón de pensar”.

Ese rincón que antes era como una especie de castigo o destierro para un niño que no se había portado bien. Estas Navidades modificadas podemos transformar este momento negativo en momentos positivos a lo largo del día.

Es necesario convertir el silencio, la quietud y la contemplación en un tiempo personal lúdico. Desde hace unos meses hemos tenido, tanto los niños como adultos, importantes cambios de vida dentro de nuestra casa, en el colegio o en el trabajo que han alterado en parte la percepción de muchas circunstancias hasta ahora normalizadas y aceptadas por todos.

Estas rectificaciones en nuestra vida desde hace ya bastantes semanas están generando tanto en niños como en adultos estrés, ansiedad y por desgracia en algunos casos también síntomas de depresión.

El proceso de adaptación a este momento que estamos viviendo es para cada uno personal e intransferible y por eso no hay niño ni adulto que este proceso lo estén viviendo o gestionando igual.

Cuando alguien no es capaz de amoldarse a cambios en su vida o tarda demasiado en asumirlos es cuando pueden aparecernos síntomas de cansancio, irritabilidad o tristeza en mayor o menor grado y no podemos tampoco ignorarlos.

Las variaciones de convivencia que están modificando nuestro trato en común con propios y ajenos es indudable que nos afectan. Hemos tenido que cambiar hábitos de higiene, horarios, formas de celebraciones, hábitos médicos o de estudio, aumentando nuestra vida siendo más sedentaria e incluso nuestra relaciones con la propia naturaleza  también se han “retocado”(el aire libre que respirábamos en la calle o en el campo ahora pasa antes por una mascarilla).

 

Si en algún momento, alguien de vuestra familia manifiesta miedo a salir a la calle o resistencia a entrar en casa, deberíais observar si es algo ocasional o repetido para probablemente solicitar ayuda especializada.

 

Hemos roto obligatoriamente con unas rutinas, que también van a afectar a las rutinas de la Navidad  y nos van a poner a prueba en cada una de nuestras familias.

Debemos empezar por cambiar nuestros hábitos sociales. Es importante pensar que, hoy por hoy, divertirse saliendo o entrando libremente con todas las personas que queríamos y en el ambiente cerrado que queríamos estar por ahora no es posible o aconsejable.

 

Hagamos de la tranquilidad y de la contemplación o del no hacer nada una virtud en esta Navidad modificada que nos va tocar vivir.

 

Es el momento de recuperar la esencia de lo que de verdad se celebra en Navidad, y que precisamente no es el momento de las borracheras y comilonas como algo idílico, quizás nunca deberíamos haberlo convertido en eso pero es el momento de hacer limpieza de malos hábitos y que mejor momento que en esta Navidad modificada.

Solo hay un riesgo a tener muy en cuenta:

Los mayores que hay en cada familia, 
¿Qué va a pasar con ellos?

 

Tenemos la coartada perfecta para pensar que nuestros mayores como son personas de riesgo debemos aislarlos de nosotros por su bien. Creo que debemos aprender a vivir una Navidades rectificadas por el Covid pero sin dejar de lado la caridad y el cariño que tanto necesitan los mayores de la familia.

 

Todos lo que tenemos familiares mayores es el momento de testimoniar que es la familia para nosotros y poner creatividad por encima de comodidad y la seguridad y buscar las formas y maneras de no faltar a la caridad dentro de nuestra propia familia sin dejar de protegernos del COVID.

 

Si tus hijos pequeños fueran personas de riesgo, ¿ los dejarías solos o en manos de alguien por miedo al contagio para tu seguir disfrutando tranquilo de esta navidad modificada?

Tenemos que rectificar la Navidad que nos llega pero sin caer en la trampa de que por ello desprotejamos los nuestros.

 

 

 

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Eso que tú me das…

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El otro día me comentaron que la crianza la formaban días largos y años cortos.

Esta frase se ha convertido en un axioma para muchos de los que además de ser profesionales tenemos familia. Incluso ha tomado todavía más fuerza en estos tiempos de pandemia en el que los días se han vuelto más intensos.

Parece que fue ayer cuando la pandemia estalló y va a cumplirse casi un año cuando apenas han transcurrido 8  meses  desde que empezamos a vivir en esta nueva normalidad en la que ciertas medidas como el teletrabajo,  el distanciamiento social y la incertidumbre han pasado a ser nuestros compañeros de viaje.

Los expertos dicen que nuestra percepción del tiempo suele cambiar a medida que crecemos y nos hacemos mayores.

Para los niños una tarde puede ser eterna mientras que para un adulto un año puede ser un suspiro. ¿Por qué? El alto nivel de estrés generado por nuestras responsabilidades, la autoexigencia desmedida y vivir la vida a una velocidad vertiginosa, en los tiempos que nos tocan vivir, hacen que el tiempo discurra muy rápido en nuestra cabeza.

¿Cuántas veces nos dicen disfruta del día de tu boda porque pasará volando, disfruta de tu bebé porque enseguida se hará mayor…! Y nos pasamos la vida apagando fuegos e intentando disfrutar (no disfrutando) y preocupándonos (no ocupándonos) de cosas urgentes y el tiempo pasa…

En la crianza el aquí y el ahora puede llegar a ser más físico, más intenso, emotivo y caótico a instantes. Los días pueden ser sin duda muy largos. Sin embargo, a pesar de lo complicado que pueda ser todo,  cuando queremos darnos cuenta… el tiempo ha pasado.

Creo por ello que el vídeo que grabó en 2009 Pep Mascaró, más conocido como el “abuelo de la Coca-Cola” puede servir como reflexión. El vídeo cuenta como un hombre con 102 años va a visitar a un bebé recién nacido al que le transmitirá en persona y a través de su ejemplo que hay que disfrutar de la vida. En sus propios palabras:

 

“Lo único que no te va a gustar de la vida es que te parecerá demasiado corta. Estás aquí para ser feliz”.

Pep tenía una familia numerosa. 6 hijos, 33 nietos y 30 bisnietos. Siempre que se le preguntaba, aseguraba que se encontraba en perfecta forma física, que corría, montaba en bicicleta, iba a gimnasia y que los fines de semana asistía a clases de baile. Falleció a los 105 años por causas naturales pero sus palabras parece que se han quedado cómo un mantra que nos recuerda la intensidad de la vida y la necesidad a su vez de saborearla.

No quería terminar sin hacer también referencia a la última canción de Pau Donés que da título a nuestro post. Precisamente se lo dedica a su hija antes de morir  y con ello podemos reflexionar también sobre el paso del tiempo y la importancia del Amor cómo la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos.

“Eso que tú me das
Es mucho más de lo que pido
Todo lo que me das
Es lo que ahora necesito

Eso que tú me das
No creo lo tenga merecido
Todo lo que me das
Te estaré siempre agradecido”

Si estás leyendo esto te invito a poner el volumen al máximo de la canción y a empezar a disfrutar viviendo.

 

Sara Molina

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Después de los 50, tenemos que ser más "disfrutones" con la vida

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vida

Es importante mantener equilibrada nuestra mente y nuestro cuerpo, aunque sigamos cumpliendo años.

No se justifica la edad para no mantenernos a raya. Ya no somos adolescentes en tránsito hacia la vida adulta y sus consecuencias, sino que ya estamos preparándonos para la inminente tercera etapa de la vida.

Hoy la vida media de las personas de más de 50 años se ha superado en más de 33 años vida siendo habitual que lleguemos a cumplir 85 años. Ya no hay duda de que las personas hoy viven más años y con mejor calidad de vejez que hace 50años. Antes la gente moría más joven y además llena de achaques y dolencias.

Hemos dado más años a la vida pero debemos prepararnos para dar más vida de calidad a los años. Esta preparación es clave ponerla en marcha a partir de los 50 años, porque es la edad media donde nuestra genética nos sigue afectando pero ya no tanto…porque de como nos hayamos vivido y cuidado hasta ahora hará más predecibles nuestros años futuros.

Llegar a los 50 años no significa haberlo vivido ya todo, ni mucho menos… sino que ahora es al revés,  porque  a partir de esta edad es cuando nuestra segunda etapa vital puede estar acompañada de  nuevas experiencias y mayor desarrollo personal.

 

“A partir de los 50, si nosotros queremos podemos conseguir ser más disfrutones con la vida”

Tenemos dos músculos en nuestro cuerpo fundamentales que uno está en nuestra mente, que es el cerebro, y otro  que está alojado en el interior de nuestro cuerpo que es el corazón.

  • El corazón sí es un musculo bien cuidado, es longevo salvo excepciones. Por otra parte, el cerebro solo tenemos que cuidarle para que no sufra por encima de lo que pueda soportar.
  • Lo bueno del cerebro es que podemos engañarle ante el sufrimiento con gestos emocionales tan sencillos como una sonrisa, un abrazo o un recuerdo y que te  hacen  sentir mejor y que no estas solo.

La energía que el hombre produce por el hecho en sí de pensar se trasforma en sentimientos y emociones que son  tremendamente positivas para sentir una vida saludable y con bienestar psicológico.

Pero si nuestro cerebro y corazón producen pensamientos y emociones negativas todo el organismo sufre. Incluso puede llegar a colapsarse por las interferencias sufridas entre el cerebro y el corazón y que terminan por provocarnos enfermedades, malestar e incluso la muerte.

Dr. Juan Hitzig es el autor del libro “Cincuenta y tantos “. Y también es autor de un curioso alfabeto emocional que nos conviene conocer:

Las conductas con R son todas esas conductas generadoras de la hormona del cortisol, o también llamada la hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es tan tóxica como letal para las células arteriales. Esto sucede porque, con su aumento elevado en sangre, también se aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.

¿Te identificas con este tipo de conductas negativos, en determinados momentos de tu vida?

Resentimiento, Rabia, Reproche, Rencor, Rechazo, Resistencia, Represión.

Las conductas R generan además las siguientes actitudes  y sentimientos negativos :

Depresión, Desánimo, Desesperación, Desolación

Las conductas con S se diferencian de las R porque son conductas promotoras de Serotonina, o también llamada la hormona del bienestar y la felicidad. Esta genera la tranquilidad necesaria para mejorar nuestra calidad de vida, y eso hace que te alejes mas fácilmente de la enfermedad y del envejecimiento celular.

Serenidad, Silencio, Sabiduría, Sabor, Sexo, Sueño, Sonrisa, Sociabilidad, Sedación.

Las conductas S generan actitudes y sentimientos positivos como son:

Ánimo, Aprecio, Amor, Amistad, Acercamiento.

Me gustaría compartir contigo algunas de las mejores reflexiones de Dr. Hitzig:

Al reflexionar sobre la frase “hacerse mala sangre”, se suele concluir que las conductas y actitudes negativas no son más que el desequilibrio hormonal entre un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la sangre.

  • Presta atención a tus PENSAMIENTOS pues se harán PALABRAS.
  • Presta atención a tus PALABRAS pues se harán ACTITUDES.
  • Presta atención a tus ACTITUDES porque se harán CONDUCTAS.
  • Presta atención a tus CONDUCTAS porque se harán CARÁCTER.
  • Presta atención a tu CARÁCTER porque se hará BIOLOGÍA.

Hace muchos años el poeta Rabindranath Tagore decía:

“Si tiene remedio, ¿de qué te quejas?

Y si no tiene remedio, ¿de qué te quejas?”

A modo de reflexión este pensamiento podría servirnos para aprender a dejar las quejas y los pensamientos negativos de lado y buscar en cada situación el aspecto positivo  de las cosas porque hasta la peor de las situaciones puede tener algo bueno que descubrir.

Al final todo es cuestión de actitud. El Dr. Hitzig ha comprobado con sus investigaciones que quienes envejecen bien son las personas que habitualmente son personas activas, sociables y sonrientes y además son personas con las que todo el mundo quiere estar y les gusta declararse ser sus amigos.

Mientras que también estas todas esas personas que  llegan a mayores en un estado de permanente mal humor y están amargadas y resentidas. Todas estas personas es frecuente que provocan tal rechazo en los demás que acaban solas al final de sus vidas.

Y si has llegado a leerme hasta aquí creo que te toca  empezar  reflexionar que conductas R y que conductas S debes replantearte cambiarlas para transformarte en el mejor disfrutón a partir de  cumplir los 50. Porque hasta ahora…

 

¿Qué abundaban más en tu vida, actitudes y sentimientos D o A? 

No te engañes no existe una vida sin problemas,

solo existen personas con conductas R o S

 

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Empatía digital, trabajo, COVID19 y la silenciosa desfeminización

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trabajo

Leía hace poco que al 2020 solo le han bastado 9 meses y 1 virus para arrasar con buena parte de nuestras proyecciones y planes vitales.

En este nuevo paradigma, donde el futuro solo encaja a corto (¡cortísimo!) plazo en nuestro nuevo orden mental, los anhelos profesionales y las habilidades también se están transformando.

Además en una era en la que los algoritmos proliferan ser empáticos digitalmente se trata de un pilar a nivel profesional.

Durante estos meses la conexión con el cliente y los equipos de trabajo ha sido, quizás, el mayor obstáculo a superar. En muchos casos, el valor añadido entregado en forma de edificio, oficinas, instalaciones, etc… representativas que ha dejado de existir y todo el peso ha recaído sobre las relaciones humanas mucho que son más difíciles de cultivar en la distancia.

Igualmente, hay que tener en cuenta que ha sido un periodo de tele-trabajo peculiar: niños corriendo por la casa, el efecto estresante del confinamiento, espacios domésticos poco adaptados, etc. A partir de ahora, será interesante ver como funcionan las fórmulas mixtas en las que interese desplazarse a la oficina cuando así lo requiera el cliente o el equipo, sin escatimar en medidas preventivas.

 

¿Cómo organizar el trabajo en este entorno digital para conseguir cansarse menos?

Destacaría dos medidas clave:

  • Los sistemas personales de gestión del tiempo nos pueden servir de gran ayuda a la hora de gestionar y hacerlo más eficiente, así como para establecer las pausas necesarias y cambios de materia que permitan refrescar la mente para seguir rindiendo.

Métodos como el “Pomodoro” que se utilizan para mejorar la administración del tiempo dedicado a una actividad y que fue desarrollado por Francesco Cirillo a fines de la década de 1980.

Se basa en usar un temporizador para dividir el tiempo en intervalos fijos, llamados pomodoros, de 25 minutos de actividad, seguidos de 5 minutos de descanso, con pausas más largas cada cuatro pomodoros.

  • Por otro lado, el descanso digital buscando realizar actividades alternativas afines a cada uno (ejercicio físico, lectura no relacionada con el trabajo, la cocina, etc.) es fundamental para encontrar el equilibrio y fomentar el bienestar. Encontrar un “descanso activo” que nos levante de la silla habitual de trabajo y nos separe de las múltiples pantallas me parece esencial.

 

No obstante, son las mismas medidas que podríamos aplicar al trabajo presencial entendiendo el bienestar como la base de la eficiencia y la búsqueda de la realización profesional/personal

No quiero terminar sin hacer alusión a unas cifras preocupantes.
  • “Según la Encuesta de Población Activa del pasado mes de julio más de la mitad del millón de empleos que se esfumaron en España durante el confinamiento eran femeninos (546.000 en total). Y a nivel global la realidad es también descorazonadora”.
  • “Según la consultora McKinsey el 54% de los trabajos destruidos en el planeta por esta crisis los ejercían mujeres”.
  • “La CNN alerta de que «la pandemia amenaza con borrar el progreso femenino».
  • “The Washington Post vaticina que «la crisis de cuidados y conciliación del coronavirus puede hacer retroceder a las mujeres toda una generación»”.
  • “El Financial Times ya asegura que nos enfrentamos a un escenario en el que nos situamos en indicadores de los años cincuenta, cuando las mujeres apenas accedían a la fuerza laboral”.

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Madre postiza por amor y repercusión

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“Detrás de cada madrastra hay un padre y sus hijos, y la actitud de estos últimos será lo que  marcará la diferencia entre ser madrastra o ser campanilla”

La baja tasa de mortalidad de las madres en los partos y la alta tasa de rupturas matrimoniales hace que se haya creado una nueva figura familiar –“nueva madrastra”– no como fruto de otro tipo de drama familiar ya que no hay que sustituir a nadie sino como consecuencia de respetar a la madre de los hijos  de la “ex” aunque no esté presente.

Esta “nueva madrastra” podemos llamarle “madre postiza” , unida a papá por amor.

El objetivo no es fácil de alcanzar por parte de todos, ya que hay demasiados hilos psicológicos que sanar y rehabilitar y saber mirar hacia adelante con nuevo escenario y nuevos actores, en este caso me refiero a esa nueva mujer con o sin hijos a cargo, que se ha enamorado de un hombre divorciado, separado, anulado o viudo y con hijos y que entre ambos comienzan una nueva relación sobre los mimbres afectivos rotos de otra/s relación/es.

Poder alcanzar la plena armonía familiar en esta situación puede ser complicado ya que no solo basta con que la pareja se haya enamorado, se quieran y quieran vivir y casarse es mucho mas lo que hay que tener en cuenta…

Su vida no es plenamente autónoma aunque sean auto-suficientes por ellos mismos, el pasado y el presente están condicionados por su historia familiar anterior.

En el caso de la mujer llamada “madrastra” tiene que conseguir por ella misma, y no porque se sienta o no respaldada por el padre. No dejar de ser ella misma por miedo a parecer “una mala madrastra”.

Saber querer a los hijos del otro, sin caer en la sobre-protección o en el exceso de cariño lo único que generará será rivalidad con la madre biológico/afectiva si es que vive.

Debemos romper la tradición creada en los cuentos y las películas de antes donde la madrastra es siempre una intrusa maltratadora y ambiciosa de poder y de amor por su pareja.

Romper la tradición va a depender en gran medida de “el buen padre” que la madrastra tenga por pareja.

Ella como “madrastra” debe alcanzar un objetivo: “ser la mejor aliada y compañera de papá, pero no la sustituta de nadie”

Puestos ya a estudiar la situación dentro de su complejidad afectivo/emocional hay que tener en cuenta que tampoco es lo mismo que te vean solo como “la nueva de papá” o que os hayáis casado y con ello ya seas “la nueva mujer de papá”

Es lo que tiene el establecer un vínculo no solo afectivo con tu nueva pareja que la nueva situación  de estar casados, que da una nueva estabilidad a la situación de papá.

Hay veces que la rivalidad no surge de esta nueva madre, sino de una hija del padre, con la madrastra pero que la rivalidad es provocada por el amor al mismo hombre.

La hija puede pensar que la madrastra va a ocupar el lugar que ella ocupa en el corazón de su padre. Es una lucha de “mujer contra mujer” que a veces puede ser inevitable entre una niña a veces herida y una mujer enamorada.

Igual que “madre no hay más que una, padre no hay más que uno” para una hija que quiere y admira a su padre.

Las vivencias en la nueva situación no es un “hoy estoy aquí y mañana no lo sé…”. Una vez casados se establecen en principio una garantías de estabilidad y permanencia en los hijos que ven en la madrastra mucho más que un “encaprichamiento” de mi padre a costa de nuestra intimidad familiar.

Os doy unas mínimas precauciones a tener en cuenta mientras se crea un nuevo hogar familiar con la “nueva compañera y aliada de papá”:

  • Dar tiempo suficiente a cada hijo para que pueda establecer los mínimos vínculos emocionales con “la nueva madrastra”, teniendo claro todos que la madrastra nunca será competencia o rival de la “madre” por muchos errores que cometa o hubiera podido cometer con sus propios hijos.
  • Respetar al 100% el tipo de educación o normas a las que los hijos de tu pareja están acostumbrados. No puedes innovar por mucho que lo veas evidente y claro. El tiempo irá viendo si en el nuevo hogar familiar se necesitan hacer “reformas familiares o no”.
  • Conseguir ser una madre postiza neutral te convierte en principio en “la compañera de papá y la nueva cuidadora de sus hijos a tiempo completo o parcial”. Esto que parece fácil, sin embargo no lo es pero si que es lo que te corresponde asumir como madrastra desde el principio, si de verdad quieres ganarte un cariño y confianza auténticos.
  • No fuerces unas atenciones hacia los hijos de él, que les obligues por educación a corresponderte “sobre-actuando”. Déjales que sean ellos mismos y te traten como puedan y les salga… ya que hay que tener en cuenta su historia familiar pasada y  presente.
  • Como madrastra no puedes ni imitar a la madre de los hijos de el, ni tampoco ningunearla. Que te llamen por tu nombre y no “mamá” es mejor porque la verdad más sencilla es que ni eres ni nunca podrás ser su “mamá”
  • Si el amor a un hombre con hijos te hace imposible aceptar a los hijos de éste, por mucho que le quieras puedes llegar a convertir “una historia de amor” en una” historia familiar incompatible con el amor”. Cuando la exclusividad en pareja va mucho más allá de la fidelidad y exiges que solo te quieran a ti y a nadie más aunque haya un hijo que todavía necesite un cariño muy directo de sus progenitores, tu amor de posesión tiene muy poco de amor auténtico a tu pareja y a su biografía.
  • Padre y “madre postiza” juntos deben dedicarse tiempo a unificar criterios a la hora de cómo actuar y como asumir o no las responsabilidades que cada uno tiene que asumir en el nuevo hogar  teniendo en cuenta que como madrastra debes:

“Acompañar al padre en su función de padre, pero sin tener ninguna responsabilidad como si fueras la madre”

En estos casos además de un compromiso nupcial, hay otro ingrediente que puede unificar la relación y es el hecho de tener un hijo en común que sea un medio hermano de los hijos del padre. Porque entre otras cosas tener un hijo en común te hace que los otros hijos te aceptan  y puedas  entenderte mejor con los hijos de tu marido.

-Tener un hijo en común genera un nuevo vínculo más profundo
que une más a todos-

Hay otro actor siempre presente en este nuevo escenario y es la madre biológica. Ésta también debiera también ser respetuosa con la nueva pareja de su ex marido por el propio bien de sus hijos. Respetarla es respetar al padre de tus hijos y no quitarle carisma ni autoridad, dos valores fundamentales a la hora de ser un buen padre o madre.

Si tus hijos naturales conviven total o parcialmente con tu ex marido y su nueva pareja, se suele funcionar como una familia “estándar”, normalmente acorde con los valores que tu diste a tus hijos.

Habéis de cuidar ambos progenitores el no recibir bien a vuestros hijos, cuando vuelvan de la casa del otro con tensión o acritud.

Tampoco debéis ni sonsacar ni utilizar la información que te llega a través de los hijos, como un arma arrojadiza contra el padre o contra ella.

Y a ti padre que con tu nueva pareja convives de manera temporal o definitiva también con tus hijos, no corras el riesgo de dejar en las manos de tu nueva pareja. Aunque sea mujer y madre, las funciones que normalmente deberías hacer tu o su madre natural.

Asume que en ausencia de la madre eres tú como padre y nadie más que tú, el que debe llevar la imagen de padre-madre cuando estén contigo para que no confundas ni a tus hijos ni a “la nueva madrastra”, porque llegado el caso es ella la que va a tener que hacer de madre en tus ausencias, y puedes provocar un gran malentendido que debes evitar por el bien y la armonía de todos.

El “buen rollo entre tus hijos y tu pareja ayuda pero no te sustituye ni a ti ni a su madre natural”.

Es muy difícil que sepan mantenerse mentalmente cada uno en su lugar si tu no te ocupas de lo que te corresponde como padre responsable de los roles de todos dentro del nuevo hogar.

Aunque la madre biológica haya desaparecido del mapa familiar de sus hijos temporal o definitivamente, tu como “madre postiza” tienes tu lugar que es el de ser la protectora del amor entre el padre y sus hijos a través de tu respeto y reconocimiento y como no también a través de un beso u abrazo o una sonrisa.

Tenemos que ver esta situación en clave del “futuro de nuestros hijos” y no de “nuestro nuevo presente”.

El entorno en el que vivan los niños es determinante para su futuro. Las tensiones pasadas por sus padres antes durante y después de la ruptura y la aparición de una nueva figura en su vida no es el mejor de los entornos donde crecer y desarrollar su confianza y seguridad en si mismos ya que su origen natural se desmorona ante sus pies.

Un matrimonio con hijos que se rompe,  se produce un “Tsunami emocional” que hay que intentar por todos los medios posibles que  se acabe cuanto antes.

Si queremos que el impacto inevitable sea más positivo que negativo en los hijos, dependería en gran medida de que no se les utilice ni como moneda de cambio, ni como arma arrojadiza por parte de ningún adulto que les rodee en su entorno afectivo más próximo.

Dividirse su hogar en dos y multiplicarse sus padres en más de dos, les hace difícil sobrevivir al naufragio afectivo de su ruptura familiar.

Los hijos son las víctimas  y necesitan mucha comprensión y cariño verdadero para que puedan superen los frecuentes sentimientos de culpabilidad que sufren.

 

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Los abuelos ayer, hoy y mañana

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En este mes se celebra el Día de los Abuelos y quiero hacer un merecido homenaje a esos hombres y mujeres que tanto nos dieron y ahora nos dan y que, en estos tiempos tan difícil nos demuestran más si cabe su importancia como eslabones emocionales a nivel familiar.

Los abuelos son el nexo con nuestras raíces y los transmisores de valores fundamentales más allá de la temporalidad. Además ser abuelo tiene un efecto transformador en las relaciones familiares.

Los que hasta ese momento habían sido sólo padres, y ahora son abuelos, ven como sus hijos lo son ahora. Es entonces cuando los hijos, en ocasiones, empiezan a comprender muchas cosas que hicieron sus padres y esto fortalece y renueva el vínculo entre ellos.

Hasta ahora, algunos hemos tenido la suerte (por lo menos mientras éramos pequeños) de conocer a nuestros abuelos y bisabuelos. Pero la pirámide poblacional está cambiando y con ello el número de generaciones que comparten época. Hay algo que permanece inmutable:

“Los abuelos siguen siendo un referente en el que mirarse y aprender de diversas facetas de la vida”

Por ello, conocer nuestras raíces y cuidar el apego es una de las claves para el desarrollo personal.

Además, el rol de los abuelos ha ido evolucionando a lo largo de los tiempos jugando un papel cada vez más importante en las familias.

Pero, a raíz de este nuevo paradigma este papel se ha visto en cierta manera truncado, ya que por su edad han sido las principales víctimas de este virus y los grandes afectados por el COVID-19 que les ha obligado a que su confinamiento sea más severo si cabe.

Sin poder tener acceso a sus familiares, separados de sus hijos y nietos, han vivido la soledad y el paso del tiempo que sin haberlo podido compartir.

Para sobrellevar la distancia física muchos han adquirido soltura en plataformas digitales más que nunca. Y aunque la empatía de forma digital puede desarrollarse a nivel profesional,  a nivel familiar es difícil que la distancia que se genera en una llamada o una vídeo-llamada pueda suplir el contacto directo y físico. Por lo que el confinamiento ha provocado un gran vacío emocional en muchos casos de abuelos.

Por ello, debemos de ser conscientes de que en estos tiempos los abuelos están sufriendo más que nunca, debatiéndose entre el virus y la incertidumbre de pensar si podrán volver a abrazar y tener cerca a su familia mientras que no haya una vacuna.

Es el momento de que los abuelos nos sientan más cerca que nunca, de ser especialmente generosos con ellos, de hacerles sentirse queridos, y transmitirles tranquilidad y esperanza,  para devolverles así un poquito de todo lo que nos han dado buscando formas creativas y originales para hacerlo.

 

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Feliz Día de los Abuelos, os queremos.

 

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En el sexo nunca fracasaremos sí tu y yo no queremos

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“Si tu cama y la mía es nuestra cama, debemos seguir en ella y no levantarnos y dejar al otro abandonado a su suerte si hemos dejado de hacer “clic”

Saber acompañar bien al otr@ en un imprevisto desacoplamiento sexual entre los dos, no debe convertirse en un fracaso sino en un nuevo desafío afectivo/emocional como tantos otros.

Quedarse al lado del otro en aquellos momentos no tan placenteros y exitosos demuestra que somos equipo, que tenemos complicidad y sobre todo que nos sabemos demostrar mutuamente mucha generosidad de ánimo.

Algunos de los mal llamados “fracasos sexuales”, suelen ser consecuencia de alteraciones de carácter solo fisiológico. Pero hay otras muchas veces que tienen su origen en factores psicológicos invisibles de ver, escuchar o tocar.

Los factores que se ven, se escuchan o se tocan son mucho mas fáciles de comprender y justificar.

Si una relación conyugal no llega a ser plenamente satisfactoria para las dos partes, eso no quiere decir que estamos ante “un estrepitoso fracaso sexual” porque:

 

“Estaremos sobrevalorando “el orgasmo” y despreciando todo el cortejo que antecede a “un final feliz para los dos”.

 

“El orgasmo” es solo un efecto final con un beneficio muy concreto pero ni necesario ni imprescindible ya que no es la causa principal de una relación sexual. En los momentos difíciles no debemos confundirnos y sobrevalorar más las sensaciones y pasiones de nuestro cuerpo que lo que pasa por nuestra cabeza, cuerpo o corazón.

 

“El amor sexual no tiene un fin placentero único. Tiene una capacidad infinita y exclusiva de disfrutar a la medida de como nos amamos” By Sptr

Por pura ecología humana cada acto sexual está diseñado para que entre nuestra cabeza, cuerpo y corazón fluyan tres tipos de interacciones:

  1. Interacción lúdico-hedónica, es ese tipo de relación inteligente que se entiende como un sentir placer y ese placer no tiene por qué ser puramente genital.
  2. Interacción vinculo-erótica, donde podemos sentir una cercanía emocional y afectiva incomparable  con cualquier otro tipo de cercanía humana.
  3. Interacción genésica, nuestro cuerpo está diseñado y preparado para la capacidad mutua de tener hijos. Si se puede o no se puede tener hijos o se quiere o no tener hijos, es decir el tan importante “factor criatura”, lo queramos o no esta siempre presente en la mayoría de los actos sexuales entre un hombre y una mujer que estén en edad de procrear.

Esta última interacción humana y consciente que es necesaria para tener hijos de manera natural. Sin embargo el sentimiento de placer queda como algo aleatorio y no necesario ni imprescindible a la hora de poder concebir un hijo. También es importante saber que en los momentos de máxima fertilidad en la mujer, ella y por emoción contagiada él, ambos están más receptivos a sentir un placer pleno y mutuo:

“Son maravillas de nuestra naturaleza”

“Una relación sexual plena no debe ser un fin en sí misma. Es mucho más importante que realizarla para obtener placer, está diseñada para sentirse desead@ y amado en exclusividad, esto es para comunicarnos afectividad”

Hay un exceso de atención o hiper-sensibilización al mal llamado “fracaso sexual” y también llamado “éxito sexual”. Si considerásemos que una relación sexual es una “Perfomance Erótica” perfecta estaríamos en lo cierto, pero no debiera ser así nuestra mentalidad.  Hoy mas que nunca estamos llamados a cambiar nuestra forma de pensar para ver

“El éxito o el fracaso en el sexo como un concepto afectivo global

entre dos personas”

También es errático justificar una sobre-actuación tanto positiva como negativa por “nuestro fracaso sexual”. Esto es engañarse mutuamente decir con un lenguaje no verbal mentiroso lo contrario a lo que nos dice nuestro corazón.

Con una simulación podemos convertir un acto sexual en un fraude afectivo o en una falsa realidad disfrazada de complicidad. Cuando esto ocurre reiteradas veces a largo plazo nuestros encuentros conyugales se convertirán en verdaderas catástrofes sexuales.

 

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