Cuando apagar el móvil nos devuelve a nuestra familia
He sido invitada por Sapos y Princesas a sumarme a la iniciativa social:
“Vive como si estuvieras sin cobertura”
un movimiento que invita a las familias a reflexionar sobre el uso de las pantallas y a recuperar algo esencial: la presencia real en casa.
Y no puedo sentirme más identificada con esta iniciativa social, vivimos conectados como nunca lo hemos estado fuera y dentro de nuestra cultura y, sin embargo, cada vez nos sentimos más lejos de quienes tenemos a nuestro lado.
En consulta veo con frecuencia padres y parejas que me dicen: “Estamos juntos, pero no estamos”.
Casi siempre y sin darnos cuenta, hay un invitado extraño a la casa que llamamos teléfono móvil y que se comporta de una forma muy peculiar entre nosotros: No aparece en las fotos familiares, pero está presente en las comidas, en el parque, en el sofá y, muchas veces, incluso en la cama.
Cuando la pantalla ocupa el lugar de nuestros vínculos
No quisiéramos demonizar la tecnología, porque el problema no es el dispositivo, sino el lugar que le hemos dado en nuestra vida personal, laboral, familiar.
Los datos recientes nos reflejan una realidad preocupante para todos:
- Muchos padres reconocen que usan el móvil mientras están con sus hijos de manera habitual y no excepcional.
- La mayoría de ellos ademas es consciente de que las pantallas impactan negativamente en su vida familiar.
- Y lo más doloroso: son los propios hijos quienes a veces les piden a sus padres que lo dejen mientras están con ellos.
Cuando un niño llega a sentir que tiene que competir con una pantalla a cambio de la atención de su padre o de su madre, y cuando esto es la realidad cotidiana familiar, algo se resiente profundamente en su mundo emocional y afectivo.
La presencia no se improvisa, se elige y se cuida en el tiempo
Educar no es solo poner normas o resolver conflictos. Educar es estar. Nunca ha sido mas invasiva la relación familiar que con unos padres que no están presentes sino ausentes, un padre sin presentismo es difícil que pueda estar disponible emocionalmente o estar atentos a una mirada, a un silencio, a una pregunta que no se repite dos veces si no se siente escuchado por su padre o su madre.
La presencia no consiste en pasar más horas juntos, sino en vivir esos momentos sin interrupciones constantes. Es un presentismo de calidad en tiempos y en actitudes.
No es tan difícil para lograrlo solo se consigue con pequeños gestos que dependen de un cambio de actitud asistencial a los hijos.
Os proponemos algunos gestos que implican un cambio relacional:
- Guardar el móvil durante las comidas.
- Dejar el móvil fuera del dormitorio durante la noche o las horas de descanso.
- Bajar el movil con tus manos y mirar a los ojos cuando el otro te habla.
- Escuchar sin responder mensajes en el móvil a la vez
Estos 4 pequeños cambios generaran grandes efectos en el vínculo.
Educarnos para vivir como si estuviéramos sin cobertura
Vivir sin cobertura no significa desaparecer del mundo, sino volver a habitar nuestra casa, nuestra pareja y nuestra familia con más conciencia de cómo vivimos y con quien..
Significa:
- Recuperar conversaciones sin prisas.
- Volver a jugar sin mirar el reloj.
- Reír sin interrupciones.
- Escuchar sin distracciones móviles.
Un compromiso posible (y necesario)
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de intentarlo.
Nuestros hijos no necesitan padres ideales, necesitan padres presentes. Nuestras parejas no necesitan más mensajes, necesitan más miradas compartidas. Apagar el móvil a veces es el gesto más sencillo… y también el más revolucionario. Porque la conexión más importante no necesita wifi.
Para reflexionar en familia:
- ¿Cuántas veces el móvil interrumpe momentos que podrían ser únicos e irrepetibles?
- ¿Qué cambiaría en casa si apartamos a un lado la cobertura durante un rato programado al día?
- ¿Qué recuerdo queremos que nuestros hijos tengan de nosotros para cuando ya no vivan con nosotros?
Y por eso hoy quiero dejaros esta reflexión que resume el sentido de esta iniciativa:
“Educar no es estar siempre disponibles con el móvil, sino verdaderamente presentes con el corazón.”
Porque no se trata de estar conectados…sino de estar vinculados.
Os invito a descubrir el manifiesto completo de esta iniciativa y a sumarte a este compromiso por una crianza más presente.
https://www.vivesincobertura.com/

Este artículo ha sido redactado por Sara Pérez-Tomé, especialista en asesoramiento en pareja, familiar, personal y educativo.
Ofrecemos orientación y formación en Majadahonda, Málaga y online para padres, parejas, docentes y familias. Conoce más sobre nuestro trabajo en asesoramiento personal, orientación familiar, en pareja y formación especializada en Gabinete Sophya.


